¿Cómo puedo reparar una cerradura de puerta oxidada o atascada?
Una cerradura oxidada o atascada puede repararse uno mismo con materiales sencillos y un poco de habilidad. Estos son los pasos básicos:
- Limpiar la cerradura: Utilice una pajita o una herramienta especial para retirar la suciedad y el lubricante acumulado y reseco de la cerradura.
- Eliminar el óxido: Si la cerradura está oxidada, utilice un removedor de óxido doméstico. Rocíe un poco dentro de la cerradura y deje que actúe. Un alambre o una herramienta delgada similar puede ser útil para raspar el óxido.
- Lubricar la cerradura: Después de limpiar la cerradura y eliminar el óxido, debe lubricarse. Para ello, utilice un lubricante de grafito. Este lubricante especial es ideal para cerraduras, ya que no deja residuos que puedan atraer más suciedad. Rocíe o espolvoree el lubricante dentro e inserte la llave varias veces en la cerradura y gírela para distribuir el lubricante.
- Probar la cerradura: Después de lubricar la cerradura, pruébela con la llave. Si sigue atascándose, repita el proceso o consulte a un profesional.
Tenga en cuenta que, en cerraduras muy antiguas o dañadas, es posible que deba instalar una nueva cerradura.