¿Cómo se limpian y cuidan correctamente las manillas de puertas interiores?
Las manillas de las puertas están expuestas a un uso intensivo y requieren una limpieza y un cuidado regulares. Aquí tiene algunos pasos para hacerlo de forma eficaz:
LIMPIEZA:
Para una limpieza sencilla, basta con un paño de microfibra húmedo. Con él eliminará el polvo y la suciedad ligera sin dañar la superficie.
Para la suciedad más persistente, ayuda una mezcla de agua tibia y jabón neutro. Sumerja un paño en la solución y páselo por la manilla. Evite rociar la mezcla directamente sobre la manilla para impedir que la humedad penetre en el interior de la manilla de la puerta.
No utilice nunca productos de limpieza abrasivos, ya que podrían dañar la superficie de la manilla.
CUIDADO:
Una vez que la manilla esté limpia y seca, se puede aplicar una fina capa de cera para automóviles para protegerla y conservar su brillo. Deje que la cera actúe unos minutos y después púlalas con un paño limpio.
Por seguridad, antes de aplicar productos de cuidado, pruebe en una zona pequeña y poco visible para asegurarse de que no se produzcan reacciones no deseadas.
Trate las manillas de distintos materiales (madera, metal, cerámica) según sus necesidades específicas de cuidado. En caso de duda, consulte a un profesional o al fabricante.